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Archive for the ‘Textos en Español’ Category

Miquel Amorós, Cuando el capitalismo se vuelve ecologista, 2007

9 juillet 2013 Laisser un commentaire

Desde que el capitalismo se aposentó en el planeta no ha hecho otra cosa que destruir el medio natural para forjar uno propio donde crecer obligando a los individuos a adaptarse. La ciencia y la técnicas adquirieron un impulso decisivo y un amplio desarrollo merced a las resistencias a tal adaptación, al punto que el capitalismo no solamente ha sabido superar todos los obstáculos, sino que los ha ido convirtiendo sistemáticamente en una oportunidad de expansión. El crecimiento, tan inherente a su naturaleza, no se detendrá mientras la humanidad explotable exista, y ese es precisamente el nuevo desafío que el capitalismo tiene ante sí. El sistema productivo es a medida que crece más y más destructivo. La colonización mercantil del territorio y de la vida, del espacio y del tiempo, no puede detenerse sin cuestionar sus fundamentos, ni progresar sin poner en peligro la misma especie. En consecuencia, la crisis ecológica conduce a la crisis social. El capitalismo ha de seguir creciendo para que eso no ocurra, pero sin que la degradación que acompaña al crecimiento penetre en la conciencia de los afectados. Para ello ha de improvisar medidas económicas, tecnológicas y políticas que a la vez que disimulen sus desaguisados, permitan convivir con ellos y sacarles partido. La producción y el consumo están, como dirían los expertos, ante “un cambio de paradigma”. Los hábitos de consumo, junto con las actividades empresariales y políticas, han de ejercerse de otra manera, obviamente no para salvar la naturaleza, ni siquiera para preservar la especie, sino para salvar al propio capitalismo. Por eso a los políticos el corazón se les hace verde. Por eso el capitalismo se vuelve ecologista. Lire la suite…

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Miquel Amorós, La fiesta griega, 2010

La bancarrota del Estado griego, en tanto que acelerador de la crisis financiera mundial, ha de despertar todas las simpatías de quienes deseen el fin del capitalismo. La importancia del hecho resulta patente al apuntar otras posibles quiebras estatales de mayor repercusión, concretamente en Portugal, Irlanda y España, pero sobre todo, al transcurrir inmerso en una crisis social que no ha cesado de profundizarse. La revuelta griega que arrancó en diciembre de 2008 con tan buenos augurios, camina a buen paso sin que los intentos de pacificación o reconducción hayan podido detenerla, y eso que su fin es la condición sine qua non de la recomposición del Estado y de la salud de los mercados financieros mundiales (y si nos apuran, del funcionamiento correcto de los ordenadores que los dirigen). La aplicación de un severo plan de austeridad diseñado por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, dos de las más altas instancias del capitalismo, depende de la pacificación de la sociedad griega, a fin de que las deudas del Estado, en poder de los grandes bancos europeos, puedan ser traspasadas a los trabajadores, los funcionarios y los pensionistas griegos. Pero, además, el mayor peligro de la revuelta no reposa en sí misma, en las dificultades que ofrezca al restablecimiento del orden económico en un lugar concreto de la geografía capitalista, aunque sean considerables, sino en el mal ejemplo que ofrece a las poblaciones amenazadas por medidas similares, en su capacidad de contagio, en su efecto dominó. Máxime cuando la siguiente ficha que amenaza en caer es el Estado español. Y es que el triunfo de la revuelta griega se halla suspendido a su expansión, depende de su internacionalización. Los males griegos encontrarán solución cuando dejen de ser precisamente eso, griegos. Lire la suite…

Miquel Amorós, Cuando lo real se vuelve ilusorio, 2002

I.- Esta época que ha visto desaparecer las huelgas salvajes, las barricadas callejeras y a la propia clase obrera que realizaba unas y construía otras, contempla peregrinos fenómenos como la huelga por delegación, la revuelta sin alteración del orden, los parados felices o el nacimiento sociológico de la ciudadanía. La disolución de la realidad en la sociedad del espectáculo suscita curiosas paradojas como la de un movimiento que no se mueve, una rebelión tranquila o un combate pacífico, que no podemos comprender en su naturaleza si ignoramos que la realidad está siendo sistemáticamente sustituida por sucedáneos, haciéndose cada vez más inaprensible, resultando que para la mayoría lo ficticio es lo real y lo verdadero, un momento de lo ficticio. Así pues no existe tal movimiento, no hay ninguna rebelión y nadie combate; existe, eso sí, la imagen, la pose y la coreografía. Lire la suite…

Miquel Amorós, Contribución al esclarecimiento de algunos aspectos de la acción durante los malos tiempos, 1998

6 avril 2013 Laisser un commentaire

“¡Ay de mí!  ¿Qué gentes habitarán esta

tierra a que he llegado?¿Serán violentos,

salvajes e injustos, u hospitalarios y temerosos

de los dioses?

Homero, La Odisea

Según Brecht, son sombríos los tiempos en que la gente pide que se le descargue de la preocupación de defender sus intereses reales y su libertad. Son los tiempos del cínico, que abomina de la sociedad y desprecia sus convenciones, y son los tiempos también del disidente, que no quiere someterse a los hechos consumados y, a contracorriente, toma partido por la libertad. La disidencia no significa exilio interior porque actúa, y por lo tanto, corre riesgos. Es fundamentalmente resistencia y secesión. Esta posición obliga a liberarse de gran parte del bagaje teórico de la época anterior y a penetrar en la nueva sólo con lo puesto, ya que no se trata de conservar la memoria de un pasado y comunicarla de forma ortodoxa a los nuevos individuos conscientes, sino de incitar a pensar, de provocar un diálogo entre los que se reconocer iguales sin temor a contradecirse. Para encontrar soluciones primero hay que suscitar preguntas. La crisis del pensamiento revolucionario no podrá ser remontada sino en condiciones de libre discusión; en una situación de crisis, el anquilosamiento ideológico y su consecuencia principal, el vacío teórico, son la verdadera catástrofe. No se puede permitir que el enemigo se despache a gusto cuando tiene de su parte fuerzas ingentes: la pérdida de esa batalla, la de las ideas, acarrea la derrota de todas las demás. Lire la suite…

Miquel Amorós, Pensamientos intempestivos al acabar de sonar el tambor, 2011

2 avril 2013 Laisser un commentaire

Cuando los excesos de la dominación generan protestas cuya realidad queda certificada por los medios se produce una ilusión de conciencia, un despertar aparente que parece anunciar la reaparición de la cuestión social y el retorno del sujeto destinado a protagonizar un nuevo cambio histórico. Sin embargo, al comprobar el carácter trivial y frívolo de las reivindicaciones centrales y al oír las repeticiones chabacanas de las ideologías progresistas, se nos disipan las dudas respecto a lo que realmente ha vuelto a través de la protesta consentida, que no es otra cosa que el cadáver del sujeto. La cuestión social continúa sin plantearse en profundidad, mientras que todos los muertos guardados en los armarios de las ideologías salen de paseo. A pesar del contenido de verdad que tenga, una protesta que flote en aguas estancadas junto a los restos podridos de otras seudoalgaradas anteriores no es el lugar más propicio para la reformulación de un proyecto de cambio real. Aunque se dote de mecanismos horizontales de toma de decisiones, aunque se constituya en asamblea, quienes toman la palabra en ella son en su mayoría impostores o aprendices de impostores. La razón se siente impotente ante la avalancha de lugares comunes extraídos del vertedero de la Historia, constatándose que la dominación capitalista –el sistema—no ha retrocedido un ápice, y que más bien, manipulando a sus víctimas, ha creado una falsa oposición civil con la que disipar los fuegos de la rebelión. No podía ser de otro modo. La clase obrera fue derrotada irremisiblemente hace treinta años y en su lugar no quedaron más que despojos que el sindicalismo minoritario no consigue ni conseguirá jamás revivir, coexistiendo con un gueto juvenil de militantes y refractarios, reducido y parcialmente empantanado. Nada con lo que reemprender lo que Hegel llamaba “el rudo trabajo de la inteligencia” con la que ilustrar a las nuevas generaciones, que, cuando hayan de echar mano al concepto, se darán de bruces con el tópico. Lire la suite…

William Morris, « Looking Backward », reseña crítica, 1889

16 mars 2013 Laisser un commentaire

A menudo se oye decir que los signos de la extensión del Socialismo entre la gente de habla inglesa son a la vez abundantes y notables. Es cierto; hace seis o siete años la palabra Socialismo era conocida en este país, pero sólo algunos entre las clases educadas conocían algo más sobre su significado de lo que el Señor Bradlaugh, el Señor Gladstone o Admiral Maxse saben ahora -es decir, nada. Mientras que ahora está de moda incluso en las veladas del West End aparentar un interés y un conocimiento sobre él. lo que indica un amplio y profundo interés público. Este interés es quizá más evidente en literatura que en ninguna otra parte, dejando a un lado los panfletos propagandísticos editados por asociaciones declaradamente socialistas. Un cierto barniz de Socialismo, por ejemplo (generalmente muy aguado), es actualmente casi un ingrediente necesario en una novela que pretenda ser a la vez seria y real, mientras que algunos enfoques más serios sobre el tema por parte de no socialistas son bastante comunes. En breve la bruma dorada de auto- satisfacción y júbilo sobre la mejor de las sociedades posibles está desapareciendo ante el pan recalentado de la miseria y de la aspiración, y todo el mundo en el nivel más bajo de la inteligencia (especuladores y estadistas, presumo) mira hacia el nuevo desarrollo, algunos tímidamente. algunos de forma ansiosa, algunos con esperanza. Lire la suite…

Javier Rodriguez Hidalgo, La crítica anti-industrial y su futuro, 2005

En los últimos años se ha dado una difusión notable de una crítica social que podríamos calificar de antiindustrial y antiprogresista. Sus rasgos principales son: un rechazo rotundo de la idea de progreso; un juicio crítico respecto a lo que ha supuesto la modernidad; un cuestionamiento absoluto de las posibilidades liberadoras de la tecnología; la constatación de que un desastre ecológico y humano está en marcha; y una crítica de la idea de neutralidad de la técnica. Aunque estos rasgos son demasiado genéricos, intentaré mostrar la forma en que esta crítica radical ha ido extendiéndose últimamente por el Estado español: primero con las aportaciones foráneas traducidas (por ser las primeras expuestas con una cierta coherencia teórica); a continuación, con sus variantes autóctonas; y al final repasaré las objeciones más habituales que pueden hacerse a estas ideas, así como mis propias críticas. No me molestaré en ocultar, para evitarme reproches a posteriori, que me identifico con esta crítica antiindustrial. Lire la suite…

Miquel Amorós, Las huelgas que cuentan que ganamos, 1997

¿Las huelgas generales que han sucedido desde aquel socorrido 14-D en España y en toda Europa hasta el diciembre francés del 95, forman parte de una revuelta contra la mundialización o son la prueba palmaria de la evaporación -virtualización diríamos ahora- de la lucha de clases? Antes de responder a la pregunta señalaríamos un hecho que nos llama la atención: la total normalidad del día siguiente. Pareció con las huelgas como con las meigas, que ya no se las ve por ningún sitio pero, de haberlas habido, húbolas. Lire la suite…

Miquel Amorós, El partido del estado, 1998

«Quien es causa del poder de otro, lo es de su propia ruina»

Maquiavelo

 

Un fantasma pena por el mundo al acecho de los vivos; el fantasma del Estado. La pregunta sobre su naturaleza ha dejado de ser la cuestión central de nuestra época. Vencido el segundo asalto proletario contra la sociedad de clases, los intereses estatales se supeditan a los del Capital y la iniciativa pasa definitivamente a las finanzas. En efecto, la Bolsa ha disuelto fronteras, y en todas partes, el holding, el trust, la multinacional, pasan pon encima de las instancias políticas y administrativas. Los diputados, los líderes sindicales, los intelectuales, los ministros, etc., ceden paso a los mánagers, a los expertos, al marketing. El principio de competitividad se impone sobre el principio de organización y el Estado se doblega ante la supremacía del Mercado. El poder real se manifiesta poco en la actuación administrativa y en la política cotidiana, porque ya no está en manos del funcionariado. El poder, en su crecimiento, se escapa del Estado. El progreso de la burocratización se ha detenido y, de nuevo, Estado y Capital, burócratas y financieros, son realidades separadas. En contraste con la evolución de los últimos cincuenta años, la tendencia histórica actual se dirige en el sentido de la pérdida progresiva de hegemonía del Estado. Lire la suite…

André Pichot, La genética es una ciencia sin objecto, 2001

11 janvier 2013 Laisser un commentaire

“La longevidad está escrita en los genes, pero no se puede ser un tonto para leer un gen”. “En todo caso, el ADN es muy práctico”. (Gourio, 2000)

Cuando la genética se pone de moda, la herencia se vuelve invasora, no sólo en los medios de comunicación, sino también en la biología donde sirve como explicación universal. Es preciso saber qué es la genética y la herencia, más allá de la opinión común que pretende que la primera sea la ciencia y la segunda su objeto. Lire la suite…